Creciendo con tu bebé
Alimentación

Alimentación en el embarazo: dieta saludable

Ahora que te enteraste de que estás embarazada vas a necesitar de una dieta rica en nutrientes y balanceada para acompañar el crecimiento y desarrollo adecuado de tu bebé en la panza. Acá te contamos cómo llevarla a cabo.

Alimentación en el embarazo: dieta saludable

Ya te hiciste el test de embarazo, ya fuiste a tu médico, ya está confirmado: estás esperando un bebé. Además de pensar en nombres de varón y en nombres de mujer, saber el sexo o preparar la habitación del nuevo integrante de la familia, hay otros temas que no debés descuidar. Quizás uno de los más importantes sea tu alimentación.

¿Por qué es importante una buena alimentación durante el embarazo?

El cuidado de tu cuerpo y una ingesta sana de alimentos no sólo te beneficia a vos sino también a tu bebé, ya que todo lo que consumís es también parte de su alimentación. 
La dieta de la embarazada tiene que ser completa e incluir todos los grupos alimentarios: proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas y también una buena ingesta de líquidos, especialmente agua.

En el primer trimestre

En el primer trimestre, el bebé tiene un tamaño muy pequeño, por lo que la madre no necesita incrementar su ingesta de calorías ni modificar sus hábitos alimentarios, excepto que tenga algún problema de salud detectado por el médico. En este período, un aumento de peso considerado normal, es de alrededor de un kilo y medio. En el segundo y en el tercer trimestre, por cada mes el aumento más recomendable es de hasta un kilo y medio.

¿Qué alimentos hay que evitar?

Para cuidar la salud de la mamá y del bebé, también hay cosas que restringir, aunque puede no eliminárselas en su totalidad:

  • La cafeína, por ejemplo, presente en el café, el té y las gaseosas cola es un estimulante que como todo lo que la madre ingiere, llega al bebé a través de la placenta. Reducir su consumo es lo más adecuado.
  • Con el alcohol sucede algo parecido. Atraviesa la placenta y circula en la sangre del bebé. Si se supera cierta cantidad, afecta negativamente al bebé y puede interferir en su crecimiento. Si bien es aconsejable suprimirlo, cada médico determinará con su paciente el criterio a seguir en este sentido.

¿Qué alimentos no deben faltar?

La nutricionista Flavia Sabá recomienda:

  • Leche: descremada y vitaminizada. Consumir por lo menos medio litro diario, sola o en preparaciones (licuados de frutas, gelatina dietética preparada con leche, postres dietéticos).
  • Yogur: por lo menos un pote diario. Seleccionar la línea descremada, con edulcorantes artificiales.
  • Quesos: como mínimo, dos porciones diarias de 50 gramos cada una (el tamaño de medio cassette de música), preferentemente de la línea bajas calorías.
  • Huevos enteros: dos semanales. Consumirlos solos o en preparaciones dietéticas. Claras: una por día.
  • Carnes: consumir diariamente, por lo menos, una porción de carne roja. Se recomienda incluir hígado o riñón solos o en preparaciones dietéticas dos o tres veces por semana.
  • Vegetales: es importante incluir vegetales verdes de hoja, así como también vegetales amarillos (zanahoria, zapallo, calabaza) por lo menos tres veces por semana.
  • Frutas: como mínimo, tres unidades, entre ellas una cítrica (naranja, pomelo, mandarina) por día.
  • Pan o galletitas: una tostada a la mañana y otra en la merienda.
  • Aceite: preferentemente, de oliva.

Te recomendamos que ante cualquier duda consultes a tu médico obstetra.

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