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Desarrollo mes a mes

Volver al trabajo después del parto: opciones y beneficios

Después de varios meses junto a él llega el momento de volver al trabajo. Ese regreso implica muchas veces el desafío de “vencer al sentimiento de culpa” y de encontrar nuevas maneras de organizarte. Acá te damos algunos consejos sobre cómo hacerlo.

Volver al trabajo después del parto: opciones y beneficios

Una de las primeras situaciones a las que se enfrentan las mujeres es la vuelta al trabajo y el hecho de tener que dejar al menos parte del tiempo, el cuidado y crianza del bebé, en manos de una persona o de una institución como puede ser una guardería maternal.

¿Por qué trabajar?

Más del 50% de las madres con lactantes o niños de edad preescolar trabajan fuera de su casa. La razón principal para trabajar es la necesidad de generar ingresos. Pero también hay mamás que vuelven al trabajo porque les gusta o porque desean mantenerse activas y actualizadas en su carrera o profesión.
Es una decisión que cada mamá debe tomar de acuerdo a sus circunstancias particulares. Los hijos pueden crecer bien con cualquiera de las dos decisiones. Lo principal es considerar las necesidades y bienestar de la familia. 

Los beneficios para tu hijo

  • Si creés que por trabajar el vínculo con tu hijo se va a debilitar, desde acá te aseguramos que no es así. Los hijos de las mamás que trabajan tienen un desarrollo emocional tan bueno como los demás niños.
  • Si la mamá trabaja fuera de su casa, el niño puede contar con un mayor grado de independencia, responsabilidad y madurez.
  • Los niños pequeños de madres que trabajan a menudo tienen más oportunidades de aprender a confiar en otros adultos y a llevarse mejor con otros niños de su edad.

Opciones para el cuidado del bebé

  • Cuidado individual en su propia casa

Cuando la elección es una cuidadora sustituta, el factor más importante es encontrar una persona que comprenda y satisfaga las necesidades emocionales de los niños. Elegí a una persona que sea cordial, afectuosa y comprensiva, que juegue con los chicos y que tenga un buen sentido del humor. Buscá una persona que te escuche y que obre de acuerdo con el estilo que tenés para criar a tu hijo. Es importante que establezcas un buen vínculo con esa persona.
En estos casos generalmente, el cuidado es proporcionado por una de las abuelas, familiar o una niñera.
En el caso de las niñeras es importante verificar las referencias de quien se ofrece. Casi todas las niñeras permanecerán en su casa sólo mientras vos no estás, pero algunas, también cumplen otras funciones domésticas en el hogar. Es importante que la persona pueda tener como responsabilidad primaria cuidar al bebé.

  • Cuidado individual en la casa de alguna otra persona

En esta opción hay otros cuidados que se suman a los anteriores. Tenés que evaluar las condiciones del lugar. La seguridad e higiene del mismo. Pensá que es el lugar donde tu bebé va a pasar parte del día y debe sentirse casi tan cómodo como en tu casa. Además, recordá siempre llevar pañales, mamadera y juguetes, además de transportar a tu hijo a la casa de la persona que lo cuidará.

  • Cuidado en guarderías

- Es muy importante que visites y observes todo al menos durante medio día antes de tomar la decisión sobre qué guardería es la mejor para tu bebé.
- Idealmente la guardería que elijas debe estar cerca de tu casa o de tu trabajo para que puedas pasar durante el día y que los viajes hasta ella no sean tan largos.
- Tené en cuenta que muchos niños no se adaptan bien a esos grandes centros de cuidado infantil hasta que tienen más de 2 años ó 2 años y medio.
- Las guarderías tienen que estar autorizadas por el estado y deben cumplir ciertas normas de seguridad. Esto es esencial para tu tranquilidad y la salud de tu bebé.
Una vez que te decidas, la guardería te indicará la mejor forma de realizar la adaptación. Seguramente será gradual, pero debés tener en cuenta que es importante que los papás pongan la mejor actitud de colaboración para que el bebé lo tome del modo más natural y alegre posible.

Recordá

No te sorprendas ni asustes si tu bebé llora los primeros días al dejarlo. Permanecé firme en tu decisión y tu hijo se adaptará gradualmente al cambio. Algunos niños necesitan hasta 1 ó 2 meses para adaptarse por completo.

Recordá consultar con tu pediatra si tenés alguna inquietud, él es quién más sabe sobre la salud de tu bebé.

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