Creciendo con tu bebé
Estimulación

El segundo mes de tu bebé: nuevas habilidades

A los dos meses de vida va a comenzar a distinguir a los que lo rodean, a identificar el mundo de los olores y a empezar a emitir sus primeros “ajó”. Tené listo el pañuelo porque en esta etapa de vida de tu bebé vas a soltar más de una lágrima de emoción.

El segundo mes de tu bebé: nuevas habilidades

Después de dos meses en contacto con el mundo exterior, tu bebé ya es un verdadero “experto” al momento de poner en práctica algunas destrezas propias. Es perfectamente capaz de seguir un objeto con la vista, distinguir la procedencia de los sonidos y agitar los brazos y las piernas como el mejor de los atletas. En este momento, sin embargo, también empiezan a aparecer nuevas habilidades capaces de provocarle la misma sorpresa y satisfacción que las de las primeras semanas.

Por un lado, tu bebé descubre que no sólo es capaz de oír sonidos, sino que también puede emitirlos y hacerse escuchar. Comienza así una etapa de ajós, de risas, de muecas y sonidos que hacen que todo padre se babee.

¿Qué tienen que hacer los adultos?

Estimular el desarrollo de esta primera forma de lenguaje a través de la imitación. Cada vez que el bebé emite un sonido, es bueno que los padres lo repitan. Este intercambio “verbal” refuerza su confianza y lo incita a probar nuevas formas de balbuceo.

La vista

Los juegos de contraste entre tonalidades que provocaban tanta fascinación durante las primeras semanas de vida empiezan a dejarle el lugar al universo de los colores. Poco a poco, los bebés lograrán distinguir las diferencias cromáticas. Los libros con figuras, las fotos y la infinidad de objetos atractivos en la calle o la casa son opciones ideales para que recreen la vista. También podés probar con álbumes de fotos familiares, que además le van a permitir reconocer a los familiares y seres queridos.

Participación

Una sillita que lo sostenga en la posición adecuada le permite expandir su campo visual y estar integrado en los distintos ambientes de la casa. De esta manera, los padres pueden desarrollar sus actividades y contarle al bebé lo que están haciendo. Esta interacción estimula la adquisición del lenguaje y lo pone en contacto con más objetos que están al alcance de su vista y puede descubrir.

La habilidad de sostener la cabeza

Otro gran hito del desarrollo que se afianza en este momento es la capacidad para sostener la cabeza. Si bien es probable que el bebé logre hacerlo por períodos cortos, una excelente manera de ayudarlo a ejercitar es posicionarlo boca abajo durante un rato (siempre bajo supervisión adulta). La postura lo incita a levantar el torso y mantener la cabeza erguida. El cambio de perspectiva, además, le va a resultar novedoso e interesante.

De a poco tu bebé te va sorprendiendo con nuevas destrezas y habilidades motrices, sensoriales y sociales. Así, el bebé empieza a integrarse a la familia y a reconocer a quienes lo rodean, y esa inolvidable primera sonrisa no tarda en llegar.

Recordá consultar con tu pediatra si tenés alguna inquietud, él es quién más sabe sobre la salud de tu bebé.

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