Creciendo con tu bebé
Preguntas frecuentes

La dermatitis y el verano: ¿hay relación?

En general, durante el verano crecen las dermatitis, incluidas las del pañal. Por un lado, esto se debe al aumento de la transpiración. Por el otro, los niños suelen tener las pieles más expuestas al medio ambiente que los rodea, el cual se presenta con insectos, tierra, pasto, arena y sustancias irritativas en general. Estas son dermatitis que se suman a las producidas por el calor.

La dermatitis y el verano: ¿hay relación?

Siempre hay que tener en cuenta que hay chicos que están más “predispuestos” a realizar episodios de dermatitis con frecuencia debido a su tipo de piel con sensibilidad aumentada, por ejemplo las pieles secas. Estos son chicos atópicos (alérgicos), ya que sus pieles resultan ser más fácilmente enrojecidas y en consecuencia se rascan más, aumentando la dermatitis. Todo esto desencadena un círculo vicioso que hay que cortar.

¿Tiene alguna relación con la hidratación del bebé? ¿Se puede prevenir y/o tratar? ¿Cómo?

No tiene especialmente relación con la ingesta, pero sí hay que evitar largas estadías en piletas, recurriendo a baños refrescantes de breve duración para evitar la deshidratación de la piel.

Aunque en épocas de calor hay que aumentar la ingesta de líquidos, los problemas de la piel inherentes al verano tienen que ver más con pieles secas, y si bien es difícil prevenir algunas de estas dermatitis, las medidas se tienen que orientar al uso cuidadoso de repelentes tipo citronella (en la ropa y después de los 2 años en la piel). Por otro lado, se debe aumentar en forma permanente la hidratación de la piel con emulsiones y cremas recomendadas por el pediatra.

También se deben aplicar protectores solares; un dato importante: esto solo a partir de los 6 meses de edad.

Y, obviamente, tener sumo cuidado con la exposición directa al sol de los bebés, la cual hay que evitar, sobre todo en épocas templadas.

¿Qué se aconseja para evitar paspaduras ocasionadas por la misma transpiración del bebé durante el verano?

El bebé debe usar siempre ropa de algodón o hilo, nunca sintéticos; prendas livianas, no muy adheridas a la piel. Evitar el sobre abrigo, y por ende el aumento de la transpiración. 

En las zonas de la piel que la mamá sabe que transpiran más, como el cuello, los pliegues, etc., hay que aumentar el secado de las mismas y cuanto más frescas y “al aire” estén, mejor.

Para aquellos bebés que suelen transpirar de forma habitual hay que tener el hábito de mantenerlos secos y, como siempre, hidratar la piel con emulsiones recomendadas, en forma continua. En pliegues y zonas de mayor concentración de humedad se pueden utilizar talcos o similares, pero no perfumados. De todas formas, debés estar atenta para ver si el uso de estos últimos representa un beneficio o si por el contrario perjudican la piel del bebé.

¿Cuál sería la higiene ideal de la piel del bebé en este período del año? ¿Qué elementos utilizar?

Si la piel está bien, las medidas higiénicas generales deberían ser: el baño diario, un buen secado y un ambiente fresco y agradable.

Si estamos frente a un bebé de piel “seca”, la piel debe hidratarse con emulsiones, baños cortos de avena con agua tibia, y secar bien la piel sin frotarla.

Realizando un tratamiento, ¿en cuánto tiempo se cura la piel del bebé?

Si es una dermatitis producida por el sol, y es leve, en pocos días con la utilización de cremas humectantes es suficiente; pero si es severa (con daño de la piel con ampollas, etc.) la conducta es totalmente distinta, consultando al pediatra para un tratamiento medicamentoso.

Hay que tener en cuenta que la superficie de piel del bebé es más fina y menos “curtida” que la del adulto y que cuando se inflama por acción del sol, los irrita mucho, no pueden dormir y, por sobre todo, les provoca dolor ya que su sensibilidad es mayor.

Si son dermatitis o lesiones de piel producidas por picaduras, hay que usar, con indicación médica y por poco tiempo, lociones antipruriginosas (a veces hasta jarabes antihistamínicos) para evitar el rascado y por consiguiente la posibilidad de infecciones, etc. como consecuencia de estas.

Asesoró:
Dr. Diego Pochat - Médico Pediatra - MN 72005

Recordá consultar con tu pediatra si tenés alguna inquietud, él es quién más sabe sobre la salud de tu bebé.

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