Creciendo con tu bebé
Evolución

La comunicación con tu bebé: nuevos hábitos

Con menos dependencia y nuevas formas de comunicación que aparecen a partir del año, la relación entre vos y tu bebé va a empezar a cambiar. Acá te contamos qué tenés que saber para esta nueva etapa.

La comunicación con tu bebé: nuevos hábitos

A diferencia de las creencias más comunes, el lenguaje comienza a desarrollarse desde antes del nacimiento. ¿Cuándo? Una vez que se configura el sistema auditivo (entre el cuarto y quinto mes de gestación) y el bebé es capaz de captar, registrar y discernir los ruidos internos desde tu panza (en especial, los latidos del corazón) y las voces y sonidos que llegan desde afuera. Pero entre los 12 y los 24 meses el niño comienza a verbalizar las palabras combinando sonidos de la lengua (idioma) reconocibles por el adulto, ampliando considerablemente su repertorio léxico.

Características de esta etapa

  • Tu bebé utiliza una sola palabra con la intención de comunicar mensajes más amplios. Por ejemplo: dice "papá" para expresar: "ahí está papá", "dónde está papá", "quiero ir con papá". Su modo privilegiado de expresión es la palabra frase.
  • Comienza a utilizar palabras para expresar sus propias ideas y sentimientos. Le encanta hablar y pretende que siempre le presten atención: se da cuenta perfectamente cuando está hablando y no lo escuchan.
  • Aunque sea pequeño y no entienda, le podés leer libros mostrándole los dibujos y las imágenes. En todos estos "juegos", es fundamental que no pierdas la espontaneidad, el instinto y el amor. Procurá no transformar el diálogo en una clase de lenguaje.

Pautas para estimular el lenguaje

  • Hablale en forma natural.
  • Intentá no ser repetitiva. Por ejemplo: "esto es una pelota... pelota".
  • Usá en lo posible un tono adecuado.
  • No repitas sus frases mal pronunciadas, pero dejá que las pronuncie.
  • Evitá corregirlo. El lenguaje es un aprendizaje y, hasta los 5 a 6 años, los errores de pronunciación son naturales y se corrigen solos.
  •  Miralo a la cara cuando le hables.
  • Estimulá su audición con sonajeros o cualquier cosa que haga ruido.
  • Ponele música.
  • Evitá forzarlo a hablar. Debe ser algo placentero y no una actividad para que quede bien en sociedad.
  • Respetá su ritmo de aprendizaje.
  • Hablale de manera natural y constantemente. Cualquier persona estaría de acuerdo en que no existe mejor estímulo.

Recordá

La adquisición del lenguaje es el aprendizaje más complejo que debe realizar el niño. Por su propia naturaleza, nunca puede ser una tarea solitaria. Por el contrario, depende absolutamente de la atención que le presten sus padres, del tiempo que le dediquen a conversar y de la paciencia con que cada día le regalen las palabras que necesita y aún no conoce.

Gentileza de materna 
www.materna.com.ar

Recordá consultar con tu pediatra si tenés alguna inquietud, él es quién más sabe sobre la salud de tu bebé.

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