Creciendo con tu bebé
Evolución

Cada uno en su cama: ¿cómo lograrlo?

La costumbre de dormir con papá y mamá en la cama puede transformarse, a partir del primer año del bebé, en un hábito poco saludable. Es importante revertir a tiempo esta rutina, para evitar caprichos y llantos a futuro y para que todos puedan descansar mejor.

Cada uno en su cama: ¿cómo lograrlo?

"El bebé se durmió en la cama grande, dejémoslo dormir ahí así no se despierta" ¿Te suena esa frase? Es una escena que se repite a diario en muchas familias y que siembra las raíces de un hábito que luego cuesta cambiar. Tu bebé tiene que aprender a diferenciar su propio espacio y tu pareja necesita intimidad.

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) explica que el hábito ya está presente y es necesario revertirlo “cuando el chico opone resistencia a dormirse en su cuna por más de una hora, todas las noches, durante un mes; protesta y tiene ritos como despedidas reiteradas, o pide dejar la luz prendida o la puerta abierta”.

¿Qué hay que tener en cuenta?

  • La paciencia es algo que no puede faltar en este proceso y vas a tener que encontrarla donde sea. Todo lleva tiempo y hay que ponerlo en práctica.
  • Una vez que se decide que el bebé duerma en su cama, hay que mantenerse firme y procurar que no sea él quien decida.
  • Dormir con los padres debe reservarse para excepciones muy contadas, por ejemplo cuando está enfermo. Si el problema es que tiene miedo o pesadillas, es preferible quedarse con él, en la cabecera de su cama, hasta que se tranquilice.

Facilitadores del sueño

  • El baño relajante. Establecer el baño como un hito en el día ayuda a marcar la pauta de que la hora de dormir está cerca.
  • Crear un ritual todas las noches y reforzarlo. Puede ser un determinado juego, una charla o el simple lavado de dientes. Si el chico percibe que es hora de dormir, irá relajándose para la llegada de ese momento. Los niños valoran la previsibilidad y las pautas.
  • La hora del cuento. Establecer cada noche la tradición de contarle un cuento en su cama como preámbulo al sueño ayuda a reforzar esta transición como un momento agradable.
  • Evitar la cama de papá y mamá como recurso. Por más que cueste, hay que mantenerse firme para que el chico entienda que su lugar, a la hora de dormir, no está entre mamá y papá sino en su cuna o cama y con sus juguetes preferidos.

Recordá

Con paciencia y cariño se logran hazañas que, al comienzo, parecían inalcanzables. Está claro que a un niño le fascina dormir con sus papás, pero si se le enseña a hacerlo por su cuenta, se está ayudando a generar su espacio de intimidad e independencia futura.

Gentileza de materna 
www.materna.com.ar

Recordá consultar con tu pediatra si tenés alguna inquietud, él es quién más sabe sobre la salud de tu bebé.

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